CHILE
Navío de infancia
Mi casa, lo supe de inmediato, era toda la Tierra, mineral marítimo de maternidades. El desierto era mi patio... el reino carmínico del Cobre. La casa tenía unas ventanas de fascinante cielo abierto; un techo enorme de estrellas en fuga involuntaria. En mi desierto centelleaban nubes de colores, algodones celestes, sábanas carmesíes enlazadas con paños de Violetas viajeras. Mi casa poseía misterios terrenales, secretos estelares, cósmicos tesoros; idiomas de cielos y silencios musicales.
Mi casa, lo supe desde siempre, tenía dimensión de amor inagotable; que me enseñó en soliloquio excelso a contemplar la existencia y la extensión de este amor inevitable; que, ahíto de ternura regresaba, con el viento; como la conciencia viva de la naturaleza, como la naturaleza que vive en mi conciencia. Mi casa, era toda la Tierra que me abrigo los pies de frío con polvo de cariño. Aprendí la terquedad contra la escarcha, el diamante duro contra el hielo humano y el diálogo del agua entre las piedras.
- Wilfredo Dorador Astudillo
MÉXICO
Patrimonio Cultural
Tu valor literario constituye a un patrimonio cultural relevante, que siempre has entregado; tus versos son melodías, a los pobres nos alientas, porque la calvicie está en el alma, tu lírica es bella, realista y humanista.
Para ser poeta se necesita vivirlo, tu naciste para compartir lo que el pueblo vive; eres de alma inmortal con espíritu de tierra.
Así pasen los años y el tiempo haga estragos en mi cuerpo yo no te olvido, gracias por enseñarme a poseer la poesía, ella desnuda el alma mía, hace que mi corazón grite, en complicidade con mi mente. Cien años entregados, es un honor tu existencia.
- Magali Aguilar Solorza